El crecimiento y desarrollo de las plantas dependen de procesos fisiológicos esenciales que tienen lugar en la hoja, como la fotosíntesis y la transpiración. Para funcionar correctamente, la hoja necesita mantener un contenido de agua equilibrado. Esto es especialmente importante durante la evapotranspiración, durante la cual el agua se pierde inevitablemente en la superficie de la hoja para permitir la absorción de CO2 .