El Señor pronuncia su Palabra para que
la reciban aquellos que han sido creados
precisamente « por medio » del Verbo
mismo.
1.2 Contemporaneidad de Cristo en la vida
de la Iglesia
La relación entre Cristo, Palabra del Padre, y la Iglesia no
puede ser comprendida como si fuera solamente un
acontecimiento pasado, sino que es una relación vital, en la
cual cada fiel está llamado a entrar personalmente. ”
2. La liturgia, lugar privilegiado de la palabra
de Dios
2.1 La Palabra de Dios en la
Sagrada Liturgia
Al considerar la Iglesia como « casa de la Palabra», se ha de prestar
atención ante todo a la sagrada liturgia. En efecto, este es el ámbito
privilegiado en el que Dios nos habla en nuestra vida, habla hoy a su
pueblo, que escucha y responde.
2.2 Sagrada Escritura y
sacramentos
« Corresponde a los sacerdotes y a los diáconos, sobre todo cuando
administran los sacramentos, poner de relieve la unidad que forman
Palabra y sacramento en el ministerio de la Iglesia »
2.3 Palabra de Dios y
Eucaristía
Lo que se afirma genéricamente de la relación entre Palabra y
sacramentos, se ahonda cuando nos referimos a la celebración
eucarística.
2.4 Sacramentalidad de la
Palabra
Reconciliación y Unción de los enfermos., Liturgia de las Horas y Bendicional.
3. La palabra de Dios en la vida
eclesial
3.1 Encontrar la Palabra de
Dios en la Sagrada
Escritura
el Sínodo de los Obispos ha reiterado más de una vez la importancia
de la pastoral en las comunidades cristianas, como ámbito propio en
el que recorrer un itinerario personal y comunitario con respecto a la
Palabra de Dios, de modo que ésta sea realmente el fundamento de
la vida espiritual.
Pastoral
Lectura
Orante y fiel
Liturgia
Profundizar
3.2 La animación
bíblica de la
pastoral
Palabra de Dios
eje central de la
vida Eclesial
incrementar la “pastoral bíblica”, no en yuxtaposición con otras
formas de pastoral, sino como animación bíblica de toda la pastoral
Preparación
adecuada
la animación bíblica de toda la pastoral ordinaria y extraordinaria
llevará a un mayor conocimiento de la persona de Cristo, revelador
del Padre y plenitud de la revelación divina.
Difusión de pequeñas
comunidades
conviene que en la actividad pastoral se favorezca también la
difusión de pequeñas comunidades, « formadas por familias o
radicadas en las parroquias o vinculadas a diversos movimientos
eclesiales y nuevas comunidades », en las cuales se promueva la
formación, la oración y el conocimiento de la Biblia según la fe de la
Iglesia.
3.3 Dimensión bíblica
de la catequesis
Catequesis-Palabra de
Dios
Un momento importante de la animación pastoral de la Iglesia en el
que se puede redescubrir adecuadamente el puesto central de la
Palabra de Dios es la catequesis, que, en sus diversas formas y fases,
ha de acompañar siempre al Pueblo de Dios.
Actitud Bíblica y
Evangélica
la catequesis « ha de estar totalmente impregnada por el
pensamiento, el espíritu y las actitudes bíblicas y evangélicas, a
través de un contacto asiduo con los mismos textos
Memorización de
algunos pasajes
bíblicos
3.4 Formación bíblica de
los cristianos
aprender a comprender, vivir y
anunciar la Palabra de Dios
la importancia de la Palabra de Dios en cuanto a la escucha y la
lectura creyente y orante de la Palabra de Dios
3.5 Palabra de Dios y
vocaciones
El Sínodo, al destacar la exigencia intrínseca de la fe
de profundizar la relación con Cristo, Palabra de Dios
entre nosotros, ha querido también poner de relieve
el hecho de que esta Palabra llama a cada uno
personalmente, manifestando así que la vida misma
es vocación en relación con Dios.
3.6 Palabra de Dios y oración mariana
“Un medio de gran utilidad, por ejemplo, es el rezo personal y
comunitario del santo Rosario…” “…ha recomendado promover entre los
fieles el rezo del Angelus Domini. Es una oración sencilla y profunda
que nos permite «rememorar cotidianamente el misterio del Verbo
Encarnado ».
3.7 Palabra de Dios y Tierra Santa
“La Tierra Santa sigue siendo todavía hoy meta de peregrinación del
pueblo cristiano, como gesto de oración y penitencia, como atestiguan
ya en la antigüedad autores como san Jerónimo.