Si no sabes qué estudiar, no esperes que la respuesta te llegue mágicamente pues esto no ocurrirá.
Debes ser proactivo y averiguar qué carreras existen
Nota:
Cuáles caminos podrían serte más atractivos e interesantes. Visita los campus universitarios, escucha algunas de las clases, habla con estudiantes de las carreras que pueden ser de tu interés, así como también con profesionales que trabajen de ello.
NO PIENSES QUÉ QUIERES ESTUDIAR SINO EN QUIÉN QUIERES SER
Los niños suelen tener muy bien definido lo que imaginan que serán cuando crezcan: policía, bombero, cantante, veterinario
Nota:
el niño es sencillo porque no está influenciado por la viabilidad de su sueño, las posibilidades de vivir de ello, los costes de estudio…
Deja de pensar en qué estudiar y pregúntate del mismo modo que lo hacen a los niños, ¿qué quieres ser?
Nota:
Piensa en lo que te interesaría hacer el resto de tu vida laboral, dónde quieres trabajar, y no lo que debes aprender para lograrlo.
EL DINERO NO ES LO IMPORTANTE A LA HORA ELEGIR
Un gran indicio de que estás eligiendo correctamente es pensar si eres capaz de hacer tu trabajo de manera gratuita.
Si el dinero es tu principal motivación al elegir, probablemente no te apasione lo que hagas y estarás insatisfecho con ello muy pronto.