Las competencias son acciones eficaces a
situaciones y problemas de distinto tipo, que
obligan a utilizar los recursos de que se
dispone.
Para dar respuesta a los problemas que plantean
dichas situaciones es necesario estar dispuestos a
resolverlos con una intención definitiva, es decir,
con unas actitudes determinadas.
Una vez mostrados la disposición y el sentido
para la resolución de los problemas
planteados, con unas actitudes
determinadas, es necesario dominar los
procedimientos, habilidades y destrezas que
implica la acción que se debe llevar a cabo.
Para que dichas habilidades lleguen a buen
fin, deben realizarse sobre unos objetos de
conocimiento, es decir, unos hechos, unos
conceptos y unos sistemas conceptuales.
Todo ello debe realizarse de forma
interrelacionada: la acción implica una
integración de actitudes, procedimientos y
conocimientos.