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Resumen Cultura Organizacional
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CULTURA
ORGANIZACIONAL
Es un grupo complejo de valores, tradiciones, políticas, supuestos, comportamientos y
creencias esenciales que se manifiesta en los símbolos, los mitos, el lenguaje y los
comportamientos y constituye un marco de referencia compartido para todo lo que se
hace y se piensa en una organización. Por ser un marco de referencia, no atiende
cuestiones puntuales, sino que establece las prioridades y preferencias acerca de lo
que es esperable por parte de los individuos que la conforman.
A su vez, para Jorge Etkin y Leonardo Schvarstein, la cultura es un componente activo
y movilizador, puede estar o no formalizado y es un sistema que se encuentra en
interacción con un sistema más amplio del cual forma parte (la sociedad).
Dentro del concepto de cultura organizacional hay que considerar tanto aquellos
aspectos intangibles, tales como el conocimiento o los mismos valores, como aquellos
aspectos tangibles propios del sistema.
La cultura organizacional otorga a sus miembros la lógica de sentido para interpretar la
vida de la organización, a la vez que constituye un elemento distintivo que le permite
diferenciarse de las demás organizaciones.
La cultura es un proceso, entendido como fases sucesivas de un fenómeno
compartido por todos los miembros de la organización, a partir del cual se genera
sentido. Esto implica reconocerla como un emergente, lo cual no excluye su condición
de relativamente estable, ya que la noción de proceso alude tanto a la idea de
reconfiguración como a la de dicha estabilidad.
Que las pautas sean compartidas no implica que sean producto del consenso; nunca
son totalmente aceptadas o rechazadas y se van forjando en el entramado de las
relaciones cotidianas. Por tratarse de un proceso que recrea una configuración
particular de elementos, el equilibrio de este sistema está en permanente tensión, la
cual puede ser útil de visualizar en una fase diagnóstica. Por eso, sostener que tiene
una relativa estabilidad y que aporta cierta regularidad a la organización no implica
decir que es algo estanco o estático.
El movimiento característico de los componentes culturales es, por lo tanto, resultante
de la síntesis de antagonismos.
En todo sistema cultural coexisten culturas locales o sectoriales y para que dicha
coexistencia sea posible no deben entrar en contradicción con la identidad propia de la
organización.
Es posible reconocer distintas categorías de sistemas culturales, a saber:
Fuertes o débiles: según la intensidad con que los rasgos culturales impulsan las
conductas de los individuos. Cuanto mayor sean esos rasgos, se impondrán más
firmemente sobre las conductas, no sólo de los integrantes de la organización,
sino sobre otros pertenecientes a otras organizaciones.
Concentradas o fragmentadas: según el grado de autodeterminación de la cultura
por parte de las unidades componentes de una organización.
Tendientes al cierre o a la apertura: según la permeabilidad del sistema a los
cambios del entorno.